Aquí no tienes que estar bien para empezar. Solo necesitas un lugar donde poder ser tú.
La terapia no funciona si la persona no se siente segura. Por eso lo más importante de nuestro método no son las técnicas: es el vínculo.
No hace falta que llegues sabiendo qué te pasa, ni que sepas ponerle nombre. Se empieza por donde puedas.
Desde dónde trabajamos
No hay una sola manera de hacer terapia, y ninguna sirve para todo el mundo. Estas son las tres con las que trabajamos aquí, contadas sin tecnicismos.
- Terapia Gestalt Trabaja con lo que te pasa ahora: cómo lo vives, qué haces con ello y qué ocurre cuando pruebas a hacerlo de otra manera. Ver cómo se trabaja →
- Terapia sistémica Mira a la persona dentro de sus relaciones —pareja, familia, casa— y en vez de buscar culpables mira la secuencia. Ver cómo se trabaja →
- Terapia integrativa La terapia se ajusta a ti: se acuerda un foco, se elige con criterio cómo trabajarlo y se revisa si está sirviendo. Ver cómo se trabaja →
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01
El primer contacto
Nos escribes o llamas. En menos de 24 h te respondemos con disponibilidad, precio y modalidad. Si tienes dudas previas, las resolvemos por escrito.
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02
La primera sesión
50 minutos en los que ya se trabaja. Es una conversación en la que se empieza desde el primer día: te hacemos preguntas para entender el contexto y sales con un punto de partida.
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03
El acompañamiento
Sesiones semanales o quincenales según el caso. Trabajamos desde la terapia Gestalt, la sistémica y un enfoque integrador, según lo que necesite cada persona.
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04
Las revisiones
Cada cierto tiempo paramos para mirar dónde estamos. Decides tú si seguir, ajustar el ritmo o cerrar el proceso. La terapia no es un compromiso indefinido.
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05
El cierre
No nos creamos imprescindibles. Cuando los objetivos están alcanzados, hacemos un cierre cuidado. Y la puerta queda abierta para volver si lo necesitas.