Emociones, como podemos gestionarlas

Emociones

¿Has sentido alguna vez que no sabes controlar tus emociones?

¿Te sientes raro al tener que hablar de tus emociones?

Las emociones están presentes en nuestro día a día, se presentan en numerosas de las situaciones a las que constantemente nos enfrentamos.

Estas emociones  son subjetivas y funcionan de diferente forma en cada persona. La vivencia de la emoción además de ser distinta para cada persona, también cambia dentro de una persona, dependiendo en gran medida de su estado interior, del momento de su vida, de sus deseos, motivaciones, etc.

Todos sentimos un cambio, una sensación, algo que nos altera o enfada, situaciones que nos alegran, todo esto genera este cambio. Y este cambio nos provoca un sentimiento, este sentimiento es personal, tuyo, a ti te provoca una cosa a otra persona puede que otra.

Una emoción en sí no es mala o buena, pero debemos analizarla en la medida en que nos afecta.

Es normal sentir alegría o tristeza, enfado o miedo. El problema surge cuando esta  nos altera hasta el punto de afectarnos.

Distinguimos seis categorías  que estas sirven para adaptarnos a una nueva circunstancia:

  • Miedo: sirve para protegernos.
  • Sorpresa: para orientarnos en una nueva situación.
  • Aversión o asco: rechazo hacia lo que tenemos delante.
  • Ira o enfado: nos aproxima a la destrucción.
  • Alegría: nos incita a reproducir aquello que nos produjo alegría.
  • Tristeza: nos invita a una nueva reintegración personal.

El objetivo es perseguir que las emociones tengan el tiempo necesario para adaptarnos a una nueva situación, sin que se perpetúen en nuestra conducta. Por ello reconocerla y gestionarla produce mejores resultados que negarlas o evitarlas.

Aun así no es fácil gestionarlas  en nuestro día a día. Aprender a regularlas es imprescindible si queremos conseguir nuestro propio equilibrio.

Seguir ciertos pasos nos permite escuchar la emoción, dejarla salir, entender que está pasando y gestionarla de forma adecuada.

  • Identificar: vamos a identificar a qué emoción corresponde lo que sentimos. ¿Qué estoy sintiendo?
  • Etiquetar: una vez localizada la sensación en el cuerpo y el pensamiento asociado. Ahora podemos etiquetar lo que nos pasa, le ponemos un nombre. ¿Qué me quiere decir?
  • Atender: comprender la emoción poniendo nuestra atención en ella para aprender de la experiencia. ¿Qué necesito ahora?
  • Expresar: al expresar la emoción esta se libera y no queda guardada en el cuerpo. ¿Qué siento y cómo?
  • Manejar: A través de la respiración o meditación podemos manejarla para que no nos domine. Respirando lentamente, podemos hacer que no estalle o se desborde.

Para gestionar las emociones, solamente hace falta escuchar nuestro interior, y empezar a practicar diariamente. Si tomamos consciencia de nuestras emociones, será mucho más fácil que aprendamos a aceptarlas sin juzgarlas. 

Si aún con estos pasos crees que sigues teniendo problemas para gestionar y manejar tus emociones puedes ponerte en contacto con PSICOEMOC.

En nuestro centro de psicología de  Malasaña y Alcalá de Henares tenemos un equipo de psicólogas especializadas en la gestión y control de las emociones, podemos ayudarte cuando lo necesites.

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