Autoexigencia

¿Merece la pena que te autoexigas tanto?

La autoexigencia es la característica que presentan algunas personas cuando se exigen demasiado a sí mismas y buscan dar siempre lo mejor. LA persona con autoexigencia será aquella que pretenda siempre dar lo mejor de sí mismo sin importar lo que cueste, es decir, sobrepasando los límites o capacidades. La autoexigencia se presenta en todos los campos de la vida de la persona, en el campo laboral, personal , social y emocional.

La autoexigencia puede ser una cualidad o un problema, esto depende de la intensidad. Algunas veces es un elemento positivo de la personalidad que permite a la persona avanzar y conseguir sus metas y objetivos. Sin embargo cuando la autoexigencia se vuelve algo continúo en todos los aspectos de la vida de una persona le lleva a esforzarse de una manera desmedida y a no conformarse nunca con el resultado, lo que deriva en un desgaste físico y sobretodo emocional que dañará la autoestima de la persona.

El bucle de la autoexigencia destructiva

¿Alguna vez te has planteado cuanto te exiges a ti mismo?  Muchas veces nuestro diálogo interno nos juega malas pasadas y hace que nos autoexigamos demasiado. ” Tengo que ser perfecto, tengo que ser elegante, tengo que ser rápido, tengo que ser eficaz, tengo que ser el más listo, tengo que ser el mejor”.

 

 

Cuando esto sucede entramos en un bucle de autoexigencia destructiva.

Es decir, a cuanto, mayor autoexigencia, mayor autocastigo y por lo tanto menor autoestima. 

 

Permítete...

  •  Fallar.
  • Llorar.
  • Aprender cosas nuevas.
  • Empezar de cero.
  • Expresar tus emociones.
  • Perdonarte.
  • Recibir cariño.
  • Pedir ayuda.
  • Delegar tareas en otros.
  • Enfadarte.
  • sentirte triste, confundido.
  • sentir incertidumbre.
 
En definitiva, permítete salir del bucle de la autoexigencia destructiva  y ser feliz. ¿ Te atreves?

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