Actividades de educación

Aspectos del desarrollo psicológico

Los niños no solo crecen en estatura. A medida que cambia su físico, lo hace también su personalidad. Atraviesan por etapas a las que es importante prestarles atención si queremos ayudarles y ofrecerles un desarrollo pleno y saludable.

Según su edad, los niños progresan en el ámbito cognitivo, afectivo, sexual y social. Esto ocurre de la siguiente forma:

  • De 0 a 2 años – La primera infancia: Los niños entran en contacto con todo lo que les rodea, objetos, personas e incluso con su propio cuerpo. Aparecen las primeras expresiones, reconocen los primeros sonidos, gestos y palabras.
  • De 2 a 5 años – La segunda infancia: Se convierten en pequeños exploradores, comienzan a reconocer diferencias sexuales anatómicas, a experimentar relaciones afectivas, desarrollar su creatividad, controlar las necedades fisiológicas y establecer sus propios límites.
  • De 5 a 11 años – La tercera infancia o niñez: La vida es una nueva aventura, su pensamiento es cada vez más flexible y adaptativo, con la entrada en el colegio se incorporan nuevas normas sociales y el profesor es su nueva figura significativa. Necesitan dedicar tiempo al ocio y experimentar el trabajo y juego en equipo
  • De 11 a 16 años – La primera adolescencia: Los niños se vuelven cada vez más independientes y se desarrollan física y psicológicamente a grandes rasgos, comienzan a tener interés por el sexo contrario y su mentalidad cambia. Comienza la búsqueda de su propia identidad y son capaces de relacionarse de manera crítica y creativa, siendo responsables de sus propios actos.

¿Qué es la educación psicológica?

La psicología educativa se encarga de estudiar las formas en las que se lleva a cabo el aprendizaje, en especial dentro del ámbito escolar. En este caso, analiza las diferentes formas en que los niños y adolescentes llevan a cabo el aprendizaje y trata de aumentar la efectividad de las intervenciones educativas con el objetivo de optimizar el proceso.

La educación psicológica investiga cuáles son los mejores métodos para mejorar el modelo educativo de los niños y adolescentes y cómo deben gestionarse los centros para favorecer su desarrollo cognitivo.

Por tanto, la tarea de los psicólogos educativos es elaborar e implementar las distintas teorías sobre el desarrollo que ayuden a comprender los procesos y contextos en los que se produce el aprendizaje.

¿En qué puede ayudar la psicología a nuestros hijos?

Son muchos los beneficios que la psicología aporta a nuestros hijos y a nosotros dentro del ámbito familiar. Pero, podemos resumirlos en 6 que serían los más significativos:

 

  1. Desarrollo de identidad: Los niños deben descubrir su potencial en las diferentes áreas de la vida, sin depender del punto de vista de los demás. La psicología infantil aporta herramientas necesarias para explorar su propia identidad.
  2. Apoyo y asesoramiento familiar: El psicólogo involucra a la familia del menor y le ofrece pautas adaptadas a cada caso, por lo que, para ella, será más llevadera la experiencia educativa.
  3. Expresión de emociones: La terapia infantil es muy útil para el desarrollo emocional de los más pequeños. El psicólogo ayuda a identificar emociones y expresarlas del modo más constructivo posible.
  4. Organización: Es importante establecer una estructura en los patrones de gestión y comportamiento. En este caso, la psicología aporta un mayor control de los objetivos a corto, medio y largo plazo.
  5. Gestión de conflictos: En las sesiones de psicología se trabaja la gestión de conflictos y la toma de consideración sobre los intereses del resto.
  6. Desarrollo de estrategias de afrontamiento y resiliencia: El psicólogo ayuda en el desarrollo de habilidades psicológicas que serán claves para enfrentarse a situaciones difíciles, especialmente relacionadas con enfermedades o trastornos mentales.

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